Hay cosas que uno no cuenta a nadie. Cosas que no se cuenta ni a uno mismo. Y también hay las cosas que uno debería contar, cosas que el resto debería saber. Cosas que vienen gritando desde dentro, desde lo hondo y desde siempre
Llegué a casa dando puntapiés por problemas que ya contaré en otro momento. Para tratar de calmar los ánimos, de buscar alguna clase de apoyo moral, entro en Youtube y hago lo de siempre: pongo la frase que en ese momento me quema en la garganta. Es curioso, incluso chistoso, pero de esa forma siempre encuentro cosas de lo más interesantes y curiosas que de otro modo jamás las habría encontrado. En este caso puse: Estoy Harta. Y miren lo que encontré, un vídeo de lo mas simpático. Debo confesar que cuando terminé de verlo me sentí un poco aliviada. El clímax de la protesta en verdad llega al espectador.
Excelente trabajo. Simple, sencillo, concreto y directo.
¿Que me sale con indirectas en Facebook o no mas yo lo estoy imaginando? Y empezaron las tramas y las intrigas. Esto, justamente esto era lo que yo quería evitarme. Tener que vivir diario preocupada por lo que dirá, pensará, creerá y hará. Buen momento para decirle: ¡Me vale madres!
SO IF YOU LOVE ME
WHY YOU LET ME GO?
SO IF YOU LOVE ME
WONT YOU LET ME KNOW?
Como puede usar en mi contra, una canción tan buena.... ¡Tsa! Hoy no pienso amargarme. Buenas noches.
George Orwell en su libro 1984, nos habla sobre cómo sería la vida en un Estado donde se haya impuesto el socialismo absolutamente, respetando todos y cada uno de los preceptos del socialismo y por lo tanto llevando a la sociedad a una vida realmente invivible dónde no existe el individualismo en lo mas mínimo y el gobierno (el partido) es capaz de controlar hasta los pensamientos de las personas.
Un Estado donde la situación es llevada a tal extremo que los niños son entrenados para denunciar a sus padres, donde se vive creyendo en la existencia de un supuesto enemigo imaginario, donde se adoctrina a la gente para que desconfíe hasta de si mismo, un extremo tal, en el que el amor es considerado una forma de egoísmo, por eso se prohíbe las relaciones y se quita los hijos a sus madres. Donde las interrogaciones y las torturas son tan brutales, que todos terminan confesando cosas que no pasaron ni existen con tal de evitar el dolor físico. Todo esto parecía una obra maestra del imaginario de la literatura de Orwell. Sin embargo, hoy después de ver este video me doy cuenta que Orwell fue un profeta, describe el genocidio de Camboya paso a paso, al pie de la letra. Resulta tétrico pensar que semejante barbaridad puede llegar a ocurrir en la realidad. Para que quede claro, a dónde nos pueden llevar las idelogias de izquierda extrema. Realmente espanta saber que los hombres somos capaces de llegar a tan brutales extremos.
Y por cierto aprovecho para hacer una critica que nunca esta demás. Me fastidia que haya tanta gente defiendo animales cuando hay miles de personas que todavía perecen y no son libres en todo el mundo. Ese es todo otro tema aparte, sin embargo yo vuelvo con lo de siempre: ¡Hay prioridades!
Orwell solo se equivocó en el año, no era 1984, el genocidio de Camboya empezó en 1974.
Según Oscar Wilde: “No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.” Odio que tenga tanta razón.
Primero, estoy reconsiderando fumar. Segundo, se que estoy haciendo las cosas sumamente mal. Tercero, quiero que se justifiquen de alguna manera. Y no se justifican. De ninguna manera. Cuarto, mi mamá siempre dijo que las mentiras tarde o temprano se descubren. Quinto, le creo. Sexto, si eso llega a pasar, estoy jodida hasta la médula. Séptimo, ¿Se vale preguntar "¿Y ahora qué hago?"? Octavo, no quiero herir a nadie. Noveno, voy a terminar hiriendo a alguien, incluida yo misma. Décimo, lo peor es que se que no voy a mover un solo dedo. Décimo primero, solo quería que quede alguna constancia de que al menos soy consciente de mi idiotez. Décimo segundo, y lo mas importante de todo, SOY UNA SOBERANA ESTÚPIDA. Lo he dicho.
Sitio de amor, lugar en que he vivido de lejos, tú, ignorada, amada que he callado, mirada que no he visto, mentira que me dije y no he creído: en esta hora en que los dos, sin ambos, a llanto y odio y muerte nos quisimos, estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!, queriéndote, llorándome, perdido. (Esta es la última vez que yo te quiero. En serio te lo digo.) Cosas que no conozco, que no he aprendido, contigo, ahora, aquí, las he aprendido. En ti creció mi corazón. En ti mi angustia se hizo. Amada, lugar en que descanso, silencio en que me aflijo. ( Cuando miro tus ojos pienso en un hijo. ) Hay horas, horas, horas, en que estás tan ausente que todo te lo digo. Tu corazón a flor de piel, tus manos, tu sonrisa perdida alrededor de un grito, ese tu corazón de nuevo, tan pobre, tan sencillo, y ese tu andar buscándome por donde yo no he ido: todo eso que tu haces y no haces a veces es como para estarse peleando contigo. Niña de los espantos, mi corazón caído, ya ves, amada, niña, que cosas digo.