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lunes, 18 de febrero de 2013

Me Siguen dando asco

Estoy tan asombrada por la estupidez humana, que ya no tengo más palabras...ni siquiera para quejarme. Solo voy a citar a mi ídola Violencia Rivas, diciendo:
¡Tirén todo a la mierda y detrás vayan ustedes!

Gracias.

miércoles, 25 de abril de 2012

Profundo Asco por la humanidad

En esta oportunidad no nos detendremos a analizar mi ausencia. En esta oportunidad mas bien tratare de explicar algo que me ha sucedido hoy. Mientras tomaba café con la especie de host family que me acoge de pronto me entró un profundo asco por la humanidad que ya es común en mis emociones cotidianas, no obstante mientras veía al bestia del orangután que tienen como hijo tuve una epifanía. Mientras los perros comían de los mismos platos en los que nosotros tomábamos café, mientras el idiota este daba beso de lengua a uno de los tres perros y a uno de los cuatro gatos con los que conviven, me di cuenta de pronto mágicamente que no, no me voy a casar. Incluso si llegara a encontrar un buen hombre, sabe Dios que clase de subnormales ilustres serán sus familiares. Si esta familia que es tan buena conmigo me tiene jalandome los pelos porque sus temas de conversación son los de unos infantes pre púberes a pesar de que tienen 30, 25 y 24, no me quiero imaginar cómo será vivir con una familia que en realidad me odie. Digo, estos solo son una especie de Adams inocentes que al fin de cuentas no me sacan de quicio a propósito, solo son increíblemente inmaduros, cursis, bobos, ridículos, infantiles, ingenuos, cochinos y podría seguir. 
No quiero, definitivamente me niego a tener que aguantar a una familia así por la felicidad de mi matrimonio. No estoy dispuesta a estar aguantando estupideces ajenas, bastante tengo con las mías. Así que, gracias a Dios me di cuenta de esto que lo hubiera descubierto a los seis meses de casada, no viviré en otra casa que no sea la mía, con mis costumbres y mis idioteces. 
Tal vez estoy sonando muy intolerante con otros modos de vida y bueno, no quiero que los cambien, solo quiero que no vivan así enfrente mío. 
Profundo asco por la humanidad. 
Si, si, no es mi mejor época.  

domingo, 15 de enero de 2012

Homeless

Hay muchas cosas que decir. Pero antes de adentrarme en mis problemas -que por primera vez han dejado de ser existenciales- considero que es preciso abordar otros temas que me han llamado a la reflexión durante este tiempo. Me refiero, a mi actual condición de "homeless".
Sucede que hace cinco meses, en agosto cuando me fui, no sabía que en ese momento empezaba una etapa de mi vida que se caracterizaría por no tener residencia fija. Desde ese momento he tenido que cargar con mi vida en una sola maleta. Siempre me había llamado la atención la idea de una vida liviana como mochilera, ir y venir sabiendo que lo indispensable para vivir cabe en una sola maleta. En efecto, disfrute la experiencia.
Uno aprende a no encariñarse con ninguna clase de shampoo ni a esperar ninguna comida en particular, ni ridiculeces como "necesito mi almohada para dormir" porque uno nunca sabe si por lo menos tendrá almohada al anochecer. Es una experiencia de libertad, la llamaría yo. Al tener que liberarse de ese tipo de detalles uno lleva una vida mucho mas liviana y simple y me atrevería a decir que incluso uno esta mas presto a disfrutar la vida en un mayor grado. 
De hecho hay ciertas cosas que pienso seguirlas practicando, por ejemplo, olvidarme del celular. El tiempo que estuve allí nunca tuve celular y creo que al final vivir sin celular fue una de las mejores cosas. No esperar ninguna llamada, y no verse obligada a hacer ninguna llamada es lo mejor del mundo. No celular, no control, no obligaciones. ¡Es perfecto! Mi madre se volverá loca pero pienso seguir con esa política de vida. 
Pero el punto es que después de todo este tiempo viviendo a un estilo medianamente hippie, esperaba con todo mi ser volver a Riobamba y encontrar MI cuarto, con MIS cosas, MI espacio. ¡Oh sorpresa! eso no pasó. Al llegar me di cuenta que mi madre tuvo la genial idea de remodelar mi cuarto y no terminarlo a tiempo. Cuando llegué descubrí que todas mis cosas estaban empacadas en maletas y cartones. Mis muebles, mis libros, mi cama, mis juguetes, mis cuadernos, mi historia, mi vida, mi espacio, mi existencia, todo estaba empacado en ¡sabe Dios donde!. 
¿Creen que es todo? No. Esperaba que en Quito pudiera encontrar un espacio al que pueda llamar mío en mi anterior cuarto. Llegué y los resultados fueron mas o menos los mismos. Un cuarto que olía a humedad, lleno de polvo, con todas mis cosas en cajas, cubiertas de polvo, arrumadas y olvidadas. 
¿Creen que es todo? Una vez mas, no. Traje dos maletas, una con cosas para mi familia y otra con mis cosas. La que venía con mis cosas se quedó en uno de los aeropuertos en los que hice escala. Llegó cuatro días después. Así que durante cuatro días literalmente tuve que vivir con lo que llevaba puesta. 
Ver mis cosas de ese modo me hizo sentir totalmente fuera de lugar, como si al final de todo mi periplo, mi casa tampoco fuera mi casa. Digo, es mi casa y me siento comoda porque aquí están las personas que mas quiero, pero no tener un par de medias para cambiarme me hizo sentir como una visitante una vez mas. Hubiera querido llegar y desempacar. Ha pasado mas de una semana y todavía no lo puedo hacer, Quito me sigue esperando. Me siento "homeless". 
Uno se va un par de meses y eso es lo que hacen con las pertenencias de uno, no me quiero imaginar lo que hagan después de que muera. 
Hasta la fecha no puedo tener una cama a la que pueda llamar mía, un sitio fijo para poner mi cepillo de dientes ni un mueble donde poner mi ropa. ¿Que clase de locura es esta?

lunes, 24 de octubre de 2011

A callar todos

Debo ser yo el problema de todas estas estupideces que me sacan de quicio. 
Demasiados conflictos. Y todos internos. -internos porque no hay un solo humano sensato capaz de ofrecerme un hombro para hacerlos conflictos externos-.
A callar todos!






lunes, 17 de octubre de 2011

Dejame llorar

Y asi andamos. Un grupo nuevo que me lo encontre en otras de mis muchas casualidades. Me ha encantado porque tiene todo el estilo de un buen grupo latinoamericano, tiene buen ritmo, mensaje y me ha enamorado con las letras. Bomba Estereo. 
Felicidades Colombia. 

Dejame  llora, dejame  llora
que  ya  estoy  cansaa  de  baila  y  baila(x2)

Dije  que  estaba  perdida
dije  que  estaba  en  mi  cama
teniendo una  larga  noche
entrando  a  la  madrugada

Me  cogi  los  brazos y  empece  a  sudar
y  repeti  mil  veces  hay  que  soledad

no puedo  pensar, no puedo  llorar
no  puedo, no puedo ni  canta  y  baila
apenas  el  sueño  puedo  conciliar
y  entre  mas  me  duermo,  mas  voy  a  soñar

Soñe  que  estaba  dormida
y  que  tu  me  despertabas
en  plena  luz de  la  noche
entrando  a  la  madrugada
y  me  converti,  en  aguasalá
y ahora  soy  del  mar  una  ola  mojaá

Dejame  llora, dejame  llora
que  ya  estoy  cansaa  de  baila  y  baila

domingo, 16 de octubre de 2011

Quien quiera encontrarme que me busque ayer cuando estaba enferma

Y despues de mucho tiempo, aqui estoy de nuevo. En realidad otra vez pense en cerrar el blog y todo el rollo, pero he llegado muy lejos con esto como para tirarlo asi no mas. Asi que estoy de regreso. -Le duela a quien le duela...en realidad no le va a doler a nadie mas que a mi desorganizado horario. Jodete desorganizado horario!-. 
Bien, la apreciacion mas urgente que tengo por hacer es la siguiente: Los humanos a medida que evolucionamos dejamos de ser gregarios. Bien usado esta el termino "animales gregarios", en consecuencia cuando dejamos de ser animales, pues dejamos de ser gregarios. 
Lei hace no mucho algo que decia "Los pesimistas nunca se decepcion" Y hoy tengo que aceptar que estoy de acuerdo. Uno no puede esperar nada de la gente. No tiene que esperar nada de la gente. Ya me tacharon de ser una maldita frivola conductista, individualista, perversa, cruel, inhumana, bla, bla, bla. Lo siento, que puedo hacer si la vida me da razones por montones para mantener mi teoria. Que puedo hacer yo con tanta evidencia saltandome a zopetones en la cara?
Asi que he optado por tomar medidas, digo para que no digan que lo mio es solo quejas y alaraca. La primera medida, no abrir Facebook -que ademas me roba la de tiempo!-. Y la segunda, pues seguir siendo la presencia sin sombra a la que todos pasan por alto. 
Saludos senores. 
Quien quiera encontrarme que me busque ayer cuando estaba enferma. 
Si les da la gana, sino, Jodanse!

viernes, 12 de agosto de 2011

¡Tengo veinte años, quiero vivir!

En un momento en que realmente lo necesitaba, tan pertinaz como siempre, mi amiga María José se dio cuenta que necesitaba dejar de sentirme tan extraña y me pasó la siguiente frase que ella había encontrado. Me lo dijo por teléfono pero me llegó a alguna parte muy honda de la retina del subconsciente porque era ideal, era precisa, perfecta, genial, exacta para como me he venido sintiendo. Esta frase llegó a mi vida, en el momento puntual en que debía llegar. Y no exagero, creo que va a cambiar mi vida. Obviamente la frase tenía que venir de un genio como Simón de Beauvoir, para quien, a la Majo y yo, solo nos falta fundar una religión. Y cualquier otra cosa que pueda decir queda corta ante la fuerza y la potencia de esta frase. A veces me pregunto qué haría sin la Majo que siempre llega con lo que necesito. 

Oh triste despertar, vida sin deseo y sin amor. Todo agotado ya  y tan pronto, el atros aburrimiento. ¡Esto no puede durar! ¿Qué es lo que quiero? Nada. ¿Que es lo que puedo? Nada. ¿Mi libro? Vanidad. ¿La filosofía? Estoy saturada. ¿El amor? Demasiado cansada. Sin embargo, ¡Tengo veinte años, quiero vivir!

No más Mozarts asesinados en la infancia


La vocación puede ser definida como esa inclinación, ese sentimiento de pertenencia y amor que profesamos cada uno hacia determinada actividad. Dependiendo de las opiniones, hay quienes creen que se nace con una vocación y otros quienes creen que la vocación puede ser construida durante la educación. Las dos opciones pueden ser correctas, en todo caso podemos decir que la vocación es algo que se cultiva, los dones necesitan ser desarrollados.   
Dentro de nuestra felicidad y como parte de nuestra realización personal está la opción de poder dedicarnos a nuestra vocación, cualquiera que esta sea. No obstante por las estructuras sociales que determinan nuestra vida, por complejos y prejuicios muchas veces terminamos muy lejos de nuestra vocación. Una persona que no ama lo que hace difícilmente puede hacerlo bien, quizá por eso exista tanto mediocre; esto no se debe a que alguien sea vago o falto de inteligencia, se debe a que no ha desarrollado su vocación.
De allí el trabajo fundamental de padres y educadores de apoyar e impulsar la vocación de sus hijos y alumnos. Hay que olvidar completamente esas creencias retrogradas de que ciertas cosas son para vagos y otras para inteligentes. En nuestro alrededor es muy común oír ese tipo de comentarios que desaprueban a quienes tienen vocación en las humanidades, ciencias sociales o arte. No podemos acomplejar a los niños y jóvenes con esta clase de comentarios obligándolos a ser y hacer lo que no les gusta. Recuerdo una frase de uno de los libros del historiador Carlos Freile: “Vemos por la calle cuantos Mozarts asesinados en la infancia porque se les obligó a estudiar lo que no quieren”.     
No tengamos miedo a fracasar si decidimos hacer lo que nos gusta y por favor no nos metan miedos ni complejos sobre si somos más o menos inteligentes por estudiar una u otra cosa. Pensemos en la cantidad de pintores, científicos, músicos, escritores que hemos perdido por obligarles a estudiar lo que no quieren. Y después de todo como lo dijo Facundo Cabral: “El que hace lo que ama esta benditamente condenado al éxito que llegara cuando deba llegar porque lo que debe ser, será”.