Hay cosas que uno no cuenta a nadie. Cosas que no se cuenta ni a uno mismo. Y también hay las cosas que uno debería contar, cosas que el resto debería saber. Cosas que vienen gritando desde dentro, desde lo hondo y desde siempre
Como nunca en mi vida, desde que dejé el colegio, hoy madrugué para escribir un ensayo que lo vengo escribiendo desde ayer anoche. Y justo cuando ya estaba terminado en lugar de guardarlo, lo borro. Así de simple. En realidad es tan simple, tan tonto que parece un muy mal chiste. Una de las típicas cosas que sólo me pasan a mi. No piensen que no busqué en la papelera, ni en cada cochina carpeta de archivos, simplemente el archivo no existía. Y así fue como mi ensayo de cambio climatico se fue a la porra. ¡A la grandísima porra!
Solo quien ha vivido algo similar sabrá comprender la clase de sentimientos que tuve. Primero quise tirar la computadora por la ventana, después quise golpear mi cabeza contra el escritorio hasta que reventara, depsués quise llorar, después quise volver a golpearme, y después quise volver a tirar la computadora por la ventana, después me salió un monologo de insultos y groserías digno de un narco pandillero histérico, y luego quise volver a llorar...asi susesivamente. Finalmente y con una sacrosanta paciencia que no se de dónde sale, volví a escribir el ensayo. Todo eso en el marco de las dos semanas mas ocupadas de mi semestre, del mes mas ocupado de mi semestre. Creo que voy a volver a llorar y a golpearme.
Y como dije, mañana quizá me ría de esto, pero por hoy debo advertir: ¡Cuidado mundo, que se me borró un archivo y ando suelta!
Hoy mi hermano me estaba mostrando un documental de la economía de España y en el oppening del documental pusieron esta canción y de pronto mi corazón se hizo trizas. No había ningún motivo para relacionarla con mi vida, no obstante al escucharla una nostalgia lejanísima me invadió. Me di cuenta que en efecto sigo extrañando Canadá e inevitablemente, y aunque a veces se me olvide, una parte de mi esta allá. Odio ser tan nostálgica, no me imagino lo insoportable que seré cuando tenga cincuenta años y entonces sí tenga razones para extrañar mejores tiempos. De momento, sigo tratando de tomar el lugar que deje aquí. (Sin éxito de momento).
Viene a mi memoria los lugares Donde fuimos juntos a beber Soñando nos pasamos todo el tiempo Qué grandes cosas íbamos a hacer.
Qué tiempo tan feliz Vivimos tú y yo en nuestros años De loca juventud Seguros de triunfar Tan llenos de inquietud Qué fácil fue tener felicidad.
Nuestros sueños pronto se esfumaron la vida nos daría su lección Si yo te viera por nuestros lugares Muy triste te diría esta canción.
Y no se...un poco de nostalgia porque yo quería que este agosto sea mi noviembre. Y no, no es trabalenguas. Si no que en serio no podría pedir mas de un mes. ¿Pero será que estoy madurando? porque no me he atrevido a hacer algo que no me gustaría que me hagan a mi. Me hubiera encantado tener un romance apasionado y volátil que durara un mes, que durara agosto. Pero creo que si lo hago saldrá mas de una persona herida. Entonces preferí alejarme a lamerme las heridas donde nadie me vea. (Mas o menos como en Dulce Noviembre pero con la diferencia de que yo me voy sin haber tenido la apasionada experiencia de por medio).
Lo supe mientras estaba enamorada, en ese momento ya me di cuenta. El amor debe ser la forma mas primitiva y eficiente de esclavitud. Nos elimina completamente la voluntad, el sentido común y la racionalidad. Y allí queda uno a merced del otro. Ok, ok... déjenme al menos desahogarme un poco.
Pero en todo caso no me van a negar que el amor nos vuelve idiotas. Uno ve lo que quiere ver.
No he escrito hace mucho tiempo porque he andado un poco...no se, tomándome con calma todo lo que ha pasado. Han venido sucediendo un poco de cosas que en fin, desde la última vez que escribí han cambiado mucho el panorama de mi alrededor. Primero ocurrió lo inevitable. Las cosas ya estaban mal desde algún rato y la verdad es que creo que fue muy tonto de mi parte negarme a ver las cosas como en realidad eran. Estaban mal, yo traté de creer que se iban a arreglar pero cuando a una ya no la quieren, pues ¡carajo! ya no la quieren.... y por mucho que me pare de cabeza, por mucho que quiera cambiar el mundo, por mucho que le haya querido, si a una no la quieren ¡pues no la quieren! El amor no es algo que se puede obligar ni se puede mendigar. Así que como empezó, terminó.
No voy a entrar en detalles de todo lo que pasó porque ya para qué. Me terminó por mensajes y le chillé un día entero. A pesar de todo y por alguna clase de milagro extraño, me encuentro tranquila e incluso me atrevería a decir aliviada -puedo decir esto tres semanas después de lo ocurrido-. Es que la verdad se había convertido en una relación que a mi me llenaba de incertidumbre y ansiedad, así que a la final creo que el tuvo razón y mejor era terminar. Me dejó con el corazón roto, muchos dolores, diecisiete personas bloqueadas en facebook y dieciocho pastillas anticonceptivas. Ya que puedo hacer. Al final solo esperé causarle un poco de cargo de conciencia pero creo que no logré ni eso. Lo he arrancado completamente de mi vida, no pienso torturarme con recuerdos ni pasados. Todavía me duele ver Amelie (él creía que yo me la parecía) o escuchar Calle 13 y le tengo alergia al Circo del Sol (lo que me hace sentir como en la la Casa Tomada de Cortazar donde uno tiene que ir renunciando a ciertas cosas), pero espero ir superándolo con el tiempo. Soy demasiado orgullosa como para dejar que me vuelva a ver, así que me alejé a lamerme las heridas en la soledad. La verdad es que esperaba que sea mucho peor el tema, pero la verdad no...la verdad el asunto a resultado bastante llevadero. De momento me alegra enormemente haber vuelto a mi estado normal de soltería donde puedo vivir libre despotricando contra el amor. ¡Recobré la sensatez y sentido común! ¡Hurra!
Hace no mucho tiempo, y por duras lecciones de la vida aprendí esto que dice el tipo en el vídeo. Lo aprendí muy bien y fue una lección que dolió tanto aprenderla que hasta ahora no entiendo por qué se me ha olvidado. El amor no existe, es condicional, las relaciones están sobre valoradas y las personas solteras tienen más éxitos y son libres. Lo que la gente comúnmente llama amor en realidad es una elaborada situación que ha podido construirse a base de costumbre, renuncias mutuas, mucha ceguera y una fuertisima presión social. Casi podría decir que el amor es una construcción social. Un producto que nos vendemos a nosotros mismos a través de historias, libros, hoy en día el cine y la TV, para hacernos creer que la vida es mejor de lo que parece, para mantenernos ocupados y para asegurar la perpetuación de la especie -lo cual no es necesario-. El amor en su forma de matrimonio, solo esta establecido para asegurar que el núcleo principal de la sociedad se mantenga. Y el amor fuera del matrimonio no es mas que una respuesta inconsciente de revelarnos contra el sistema. Por lo tanto el amor no es todo lo que nos venden. No es toda esa farsa de la que nos queremos auto convencer.
Y para variar estos tipos del Cuarteto de Nos tienen la respuesta a todas mis preguntas y sobre todas las cosas me entienden. Así que les dejo un fragmento de una entrevista, disfrútenlo y conste que quedan advertidos.
"El amor es una cosa que muere cuando te haces tu primera paja, o sea ahí ya no sentís mas amor por la compañerita de clase, sino que te la querés coger entonces ahí ya no hay mas amor. El amor es una cosa de la infancia, es muy fuerte y que termina a los 13 años." Cuarteto de Nos. Y esta es otra película, cuyo guión esta cargado con toda la verdad del mundo. ¡Hasta me da asco de tanta realidad!
Leí en algún lado o escuche, pero ya no puedo recordar dónde, que "el amor solo es un acuerdo entre dos personas para no cenar solas". ¡Maldita realidad!
Y me encontré esto y me dolió mucho. Desde hace semanas vengo queriendo escribir una carta, lo he intentado y no me sale. En otras circunstancias las cartas siempre son mi salvación, cuando ya se me han agotado todas las posibilidades una carta siempre termina siendo mi celestial salvadora. Me siento frente al papel armada de muchas hojas, un buen esfero y todos los sentimientos en fila desde el pecho hasta la punta de la lengua y van saliendo sobre el papel ordenada, emotiva y racionalmente. Sin embargo esta vez no se que me pasa que no puedo recurrir ni a una carta. En otras ocasiones la carta daba excelentes resultados comunicando a mi interlocutor todo lo que sentía de una forma comprensible que permitía que las cosas se arreglaran y sino permitía que las cosas se arreglaran -por tosudez del interlocutor, no por que fallara mi carta- al menos me dejaba la satisfacción de haberme desahogado; pero esta vez ni siquiera como desahogo. No me preocupa que este lejos, que no lo vea, ese no es el problema. El problema es que esa distancia ya no se acaba ni siquiera cuando estamos cerca, cuando estamos juntos, se ha vuelto una lejanía que ha superado lo físico para convertirse en una ausencia fría y mortal que me paraliza porque se que a pesar de tenerlo a mi lado -las pocas veces que ello ocurre- él sigue estando lejos, distante, ausente. Que si le doy la mano es solo su sombra lo que toco, se me resbala el calor de su piel, el amor de su piel y me quedo con algo abstracto entre las manos que no es él. Es un reflejo, una estela, un suspiro frío que me congela la existencia, las ganas de vivir. Siento que no hay palabras -orales ni escritas- que puedan acercarnos. De pronto tengo arrebatos irrefrenables de lanzarme hasta sus brazos y ¡Por Dios! que me quiera, que me abrace, que me ame, sentir que esta allí conmigo, que me entrega su presencia, su persona, su cariño, su amor ¡Que me entrega algo! Pero cada vez lo presiento más difícil. Entonces se me corta toda inspiración porque comprendo que no existen las palabras que burlen esa distancia. Y yo quiero, de verdad que quiero, encontrar la forma de que regrese, de sentirlo a mi lado, sentir que en realidad estoy con él y no con un fantasma que cumple mecánicamente y de mala gana las funciones de sentarse a mi lado. Hoy me soltó la mano porque dijo que yo tenía las manos frías. Así de simple, así de fácil. Creo que lo voy asimilando poco a poco. Quiero ir asimilándolo poco a poco. Cuando llegue el momento de la verdad no quiero sentir todo el golpe de la verdad. Honestamente confieso que no quiero ser cínica con el amor, no quiero ser soberbia. En realidad todo esto me duele, así lo siento y de verdad, no quiero sentirlo más.
Uno. Nunca confies en un policía con piloto. Dos. Ten cuidado con el entusiasmo y el amor. Ambos son temporarios y se van enseguida. Tres. Si te preguntan si te preocupan los problemas del mundo, mira bien a los ojos de quien pregunta. No te volvera a preguntar. Numero cuatro y cinco. Nunca reveles tu verdadero nombre, y si alguna vez te dicen que te mires a ti mismo, nunca lo hagas. Seis. Nunca digas ni hagas nada que la persona frente a ti no entienda. Y siete. Nunca creas nada. Será malinterpretado, te atrapará y te seguira por el resto de tu vida. Y nunca cambiará.
Después de una inesperada borrachera, me encuentro en el siguiente día. Y hoy mientras me contemplaba con asco en el espejo solo pude pensar: Lo peor es esa maldita sensación de profundo arrepentimiento al siguiente día que te hace sentir como el más miserable de los perros.
En fin. La vida es una sola. XD ¡Hay que vivirla carajo!