miércoles, 15 de junio de 2011

Siete reglas simples para esconderse en la vida.

Prohibido olvidar estas siete simple reglas. 

Muy buena película por cierto. 


Siete reglas simples para esconderse en la vida

Uno. Nunca confies en un policía con piloto.
Dos. Ten cuidado con el entusiasmo y el amor. Ambos son temporarios y se van enseguida.
Tres. Si te preguntan si te preocupan los problemas del mundo, mira bien a los ojos de quien pregunta. No te volvera a preguntar.
Numero cuatro y cinco. Nunca reveles tu verdadero nombre, y si alguna vez te dicen que te mires a ti mismo, nunca lo hagas.
Seis. Nunca digas ni hagas nada que la persona frente a ti no entienda.
Y siete. Nunca creas nada. Será malinterpretado, te atrapará y te seguira por el resto de tu vida. Y nunca cambiará. 
I´m not there. 

Divertirme, ¡me aburre!

Como siempre de pura casualidad me topo con esta canción. Estos tipos son unos genios, nadie podría haber dicho mejor como me siento. 
¡Malditos Genios!

Nada que oír, nada que ver, ni nada que me mueva
nada que hablar, nada que hacer, nada que me conmueva
nada de acción que me haga sentir algo de emoción
(ahhh) nada me da satisfacción
(no) (no) (no) (no)

El estadio, ¡me aburre!
La radio, ¡me aburre!
El camping, ¡me aburre!
El zapping, ¡me aburre!
La religión, ¡me aburre!
El cotillón, ¡me aburre!
El bingo, ¡me aburre!
El domingo, ¡me aburre!
El fair play, ¡me aburre!
El dj, ¡me aburre!
La oficina, ¡me aburre!
La rutina, ¡me aburre!
El shopping, ¡me aburre!
El doping, ¡me aburre!
Divertirme, ¡me aburre!
Aburrirme, ¡me aburre!

domingo, 12 de junio de 2011

De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito

Encontré este pedacito de Cortazar que me ha dejado fascinada. Lo encontré en este blog, pueden visitarlo porque van a encontrar muchas otras cosas interesantes. Les dejo aquí el fragmento:


"...Justo entre el primero y segundo piso sentí que iba a vomitar un conejito. Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a la gente que de cuando en cuando vomita un conejito. Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total. No me lo reproche, Andrée, no me lo reproche. De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razón para no vivir en cualquier casa, no es razón para que uno tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callándose.Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas..."

" Carta a una señorita en Paris". Julio Cortázar (Bestiario)



Al menos nos saca una sonrisa. 
Feliz Domingo. 
Para los que pueden ser felices, los que no, 
¡Aguante Joda!

miércoles, 8 de junio de 2011

Hablando de resacas y otros arrepentimientos...

Después de una inesperada borrachera, me encuentro en el siguiente día. Y hoy mientras me contemplaba con asco en el espejo solo pude pensar:
Lo peor es esa maldita sensación de profundo arrepentimiento al siguiente día que te hace sentir como el más miserable de los perros. 


En fin. 
La vida es una sola. XD ¡Hay que vivirla carajo!

domingo, 5 de junio de 2011

Las Cadenas de Rafael Correa

El Viernes leí en el Diario el Comercio en la sección de humor un pequeño artículo que me hizo reír mucho. La verdad es que me acuerdo de aquellas épocas en las que cuando salía en la TV o en la radio una cadena presidencial era porque algo grave o de suma importancia había ocurrido en el país, entonces los padres nos mandaban a guardar un respetuoso silencio y todos nos poníamos frente a la TV para estar pendientes de qué era lo que el mandatario tenía que comunicarnos a nosotros el pueblo; sin embargo desde que Rafael Correa subió al poder, lo raro es el día en que no sale en la TV o en la radio para pelear con su "enemigo" de turno. Las cadenas presidenciales o gubernamentales se han devaluado terriblemente, porque se levantó de mal genio Cadena, cadena, cadena, cadena, siempre cadena. ¡Nos tiene hartos!
Y este artículo lo expresa muy bien.  :)
Un aplauso para el autor. 
La Triste historia del SEÑOR CADENA


Ahora todos dicen el encadenador porque todo lo encadena y todo lo que encadena termina desencadenando cadena tras cadena tras cadena. 
Cuando le preguntan por qué tantas cadenas se hace el desencadenado y dice que no lo comparen con el Acdalá, que andaba con cadenas de oro para sacar pica a los pelucones de esa época. 
Pero aquí no se trata de las cadenas del Acdalá sino de las cadenas dos cada sábado y que luego nos encadenan el domingo y el lunes y el martes y todos los días y todos los días, como dice Piero, ídolo de las huestes aliancistas. 
Y claro que no son cadenas de oro sino cadenas de ofensas que pesan más que las de oro, plata y bronce juntas, tanto que uno, cometiendo sacrilegio, termina extrañando al Acdalá porque el Acdalá también insultaba y vociferaba, pero al lado de lo que pasa hoy termina siendo un angelito. 
Cadenas por aquí y por acá, el ingenio (no el de Valdez ni el de San Carlos, sino el ingenio de los ingeniosos) hace que tengan cadenas para todo y contra todos. 
"¿Que la Lourdes Tibán dijo que en la Sierra Centro ganó el No? Cadena. ¿Que el economista X afirmó que nos están ahogando con tanto impuesto? Cadena. ¿Que nos quedamos íngrimos en la OEA porque ni el Chávez votó con el Ecuador? Cadena. Que por si acaso no hayamos visto la del sábado. Cadena" ¡Qué terrible encadenador don Rafael Cadena!
La Cobra Recargada 
Fuente: Diario el Comercio. Quito. Viernes 3 de Junio del 2011. 
A este paso creo que vamos a tener que citar al Rey de España cuando se dirigió a Chávez (considerando que Correa es un potencial Chávez) y le dijo aquellas sabias palabras que tan bien expresan el sentimiento de los que ya no aguantamos más sus cadenas: "¡Porque no te callas!"

sábado, 4 de junio de 2011

¡La Caridad no es una solución!

El miércoles, que fue 1ero de Junio, se celebró el día del niño y por vueltas de la vida (mis 100 horas de trabajo voluntario requisito para graduarme), me he visto comprometida con una fundación que trabaja con niños enfermos con cáncer. Sin embargo, en la fundación realizamos un programa para ayudar a los niños de los mercados. 
Estos son niños, generalmente indígenas aunque no es una regla infalible, que trabajan con sus padres en los mercados. Ayudan a vender, a pelar los productos, enfundarlos, o andan recorriendo todo el mercando con fundas de algún producto vendiéndolo a los transeúntes. Antes, cuando todavía no habían los sofisticados supermercados, se acostumbraban a hacer las compras de esta manera. Aquí en el país esta es una herencia indígena que se conocía como tianguéz, sitio donde la costa y la sierra se unían para intercambiar sus productos. En fin, en la edad media también había en Europa, así que tampoco es algo puramente autóctono. El punto es que aquí en el país y especialmente en Riobamba, este tipo de mercados todavía son muy comunes. 
De cierto modo y para los turistas el mercado puede resultar muy tradicional, colorido, bonito, llamativo; no obstante detrás de toda esa imagen típica también esta la realidad de muchos niños que trabajan con sus padres. 
Sobre el trabajo infantil es otro tema aparte. De alguna forma esto es una especie de costumbre en las familias indígenas del país que poco a poco y con mucho esfuerzo se ha ido mejorando. Aunque de momento creo que el mayor logro es que los chicos se den tiempo de estudiar también, por lo tanto combinan sus estudios con el trabajo, en pocos casos se puede evitar que sigan trabajando. Asumo que debe ser parte de su estilo normal de vida, saben que tienen que ayudar a sus padres y no tienen otra opción. 
Enmarcándonos  en esta realidad es que la fundación decidió realizar un homenaje a estos niños por su día. Y bien, yo estuve participando en esto como voluntaria. Estuve en todo momento con los niños y solo puedo decir una cosa: he quedado totalmente decepcionada. 
Uno piensa que todos los niños son puros, son ingenuos, que no abarcan malicia y que merecen ayuda y que ayudándoles construimos un mejor futuro para los niños, para la sociedad, para el país, para el mundo. Uno como joven tiene la idea de ir y cambiar al mundo, y ve estos niños que tienen que trabajar, que llevan una vida mas dura, que sufren injusticias y quiere ayudarlos; pero hoy me he dado cuenta que hay formas y formas de ayudar. 
Primero que nada, me ha dolido chocarme contra la realidad y darme cuenta que estos niños no son lo que pensamos, ni lo que aparentan. Crecer en un ambiente humilde y en muchos casos hostil los ha obligado a adaptarse al sistema para sobrevivir y están igual de contaminados que cualquier adulto. Han aprendido y lo dominan el arte de mendigar, hacen de eso su modo de vida y nos manipulan. A nosotros ilusos que pretendemos ayudarlos, nos manipulan. Y la forma de ayudarles no es darles mas caridad. Eso es estancarles. 
No entraré en detalles sobre el programa pero resumiré diciendo que estos niños mienten sin ningún descaro para conseguir lo que quieren, uno pensaría que son mas humildes, mas sencillos y en realidad solo son gente que ha crecido pronto y sabe cómo obtener lo que quieren, saben que inspiran lástima y sacan a relucir todas sus miserias para obtener lo que quieren, para removernos la conciencia y que les demos lo que piden. Y no me parece justo. 

No les culpo a los niños por hacerlo porque de cierto modo entiendo que eso es lo que han aprendido y si no se les ha dado mas opciones tampoco se los puede culpar, es el medio, es el sistema, ellos simplemente son el resultado de lo que la sociedad va haciendo de ellos. No con esto niego el individualismo, el intencionalismo ni el libre albeldrio. De hecho, justamente por este caso estaba pensando en ejemplos como Jefferson Perez y otra gente que nos demuestran que si nacemos en estos ambientes no tenemos necesariamente que quedarnos allí, no obstante esos son casos muy escasos, la mayoría prefiere adaptarse a lo que le ha tocado vivir. 

Por eso creo que si queremos ayudarles no debemos incrementar el problema, hacer que exploten su vulnerabilidad, su miseria como su modo de subsistencia. Darles caridad, regalarles las cosas, es solo una solución momentánea. Es como poner un balde para la gotera, eso no soluciona el problema e incluso genera mas problemas. Tenía una profesora que decía que a los niños no hay que darles caridad porque cuando crezcan ya no van a inspirar la misma lastima y la gente ya no les va a dar caridad y como están acostumbrados a obtenerlo todo fácil se inclinan por la delincuencia, no por eso digo que la delincuencia es solo por la pobreza, el punto es que dándoles caridad no arreglamos el problema de fondo. 
Darles una funda de caramelos y un juguete solo les demuestra que su pobreza es recompensada. Cuando en realidad lo que debemos hacer es enriquecerles de alguna forma, llenarles espiritualmente, enseñarles el verdadero valor de las cosas. Enseñarles a pescar y no regalarles el pescado. Darles oportunidades, darles opciones, educación, salud, y no una funda de caramelos por la cual tienen que pelearse entre ellos, mentir que son mas pobres los unos que los otros, eso es exigirles que se humillen, que expongan su miseria, es premiar al mas pobre, cuando en realidad estos niños no tendrían que verse obligados a exponer su miseria para obtener lo que necesitan. 
No culpo a las fundaciones ni a la gente que realiza trabajo social de esta clase que solo es caridad sin preocuparse por un verdadero desarrollo humano, entiendo que es la solución mas pronta que se nos ocurre. Quisiera no pensar que realizamos estas cosas como una forma de aliviar el alma y conseguir autosatisfacción, quisiera no pensar que la caridad es una especie de masturbación moral. Eso sí sería despreciable. Pero en todo caso, sería bueno que nos diéramos cuenta de la realidad y por querer ayudar salgamos perjudicando. La caridad no es una solución, solo empeora el problema. 

miércoles, 1 de junio de 2011

Aburrimiento Total...



Creo que todavía no he completado las dos semanas de vacaciones y el día de hoy he descubierto que ya está, estoy aburrida a mas no poder. No puedo un segundo más conmigo en este enorme, enorme vacío. Estoy empezando a creer que necesito madrugar a clases, el estres de las clases de alemán, comerme las uñas con las pruebas y fastidiarme con todo lo que me mandaban a leer y hacer. 
Ahora ando como alma en pena, sin saber que hacer con tanto tiempo. Y lo peor es que si tendría muchas cosas que hacer pero me da una pereza de esas tremendas, como no me cancelan una beca si no lo hago...pues no lo hago. Me acuesto tarde, me levanto tarde, como tarde, tengo hambre... ¡Cuánta hambre tengo! creo que es porque paso desocupada entonces tengo tiempo para pensar en el hambre, si pasara con una rutina agobiante no me acordaría de comer. En fin...
Debería ponerme a escribir el libro para el concurso que finaliza pasado mañana, pero hace rato que estuvo visto que no iba a presentar ningún libro para ese concurso. Sin embargo, debería escribirlo...pero me da pereza. 
Además, esta haciendo unos fríos malditos que la verdad solo da ganas de acurrucarse y no hacer absolutamente nada. Tengo una amiga nueva que de pronto me quiere llevar a todo lado pero naaaa no quiero salir, lo cual es irónico porque según yo me arreglo que dizque para salir, pero el rato del rato nada. Me aburro y no salgo. Necesito con un urgencia un propósito en mi vida. 
Cualquier cosa me cansa, me fastidia o me aburre. Hoy he llegado al colmo de que he pasado todo el día en facebook. Topé fondo. 
Por hoy creo que voy a dormir, haré el intento de dormir temprano. (si, como no ¡Qué descaradas mentiras cuento!)